Lo que más veo en consulta

No necesitas tener un diagnóstico para empezar a trabajar tu alimentación.

A consulta llegan personas con situaciones muy diferentes.

Puede que te reconozcas en alguna de estas.

‘Me han diagnosticado SIBO… ¿y ahora qué como?.’

Has hecho tratamiento, has cambiado tu alimentación o te han recomendado una dieta baja en FODMAP, pero siguen apareciendo dudas:

¿Cuánto tiempo tengo que comer así? ¿Qué alimentos puedo volver a introducir? ¿Por qué algo un día me sienta bien y otro no?

Trabajamos la alimentación teniendo en cuenta el momento del proceso y tu tolerancia, avanzando hacia las reintroducciones según tu evolución y evitando prolongar restricciones innecesarias.

“Me han diagnosticado síndrome de intestino irritable… ¿y ahora qué hago?.’

Ya tienes un diagnóstico, pero quizá sigues sin saber qué puedes hacer en tu día a día para manejar mejor los síntomas.

Puede que hayas empezado a evitar alimentos, que tengas épocas mejores y peores o que lo que un día toleras, otro día te siente mal.

En consulta buscamos que entiendas mejor cómo responde tu intestino y qué cambios pueden ayudarte, sin convertir el diagnóstico en una lista de alimentos prohibidos.

‘Tengo estreñimiento o mi forma de ir al baño cambia constantemente.’

Puede que pases varios días sin ir al baño, que tengas que hacer esfuerzo, que sientas que no has evacuado completamente o que, en otras épocas, aparezcan heces más blandas o diarrea.

Cuando esto se repite, puede acabar condicionando cómo te encuentras, qué comes e incluso tus planes fuera de casa.

En consulta revisamos la alimentación y los hábitos que pueden influir en tu tránsito para buscar una mayor regularidad.

‘Las pruebas salen bien, pero yo sigo sin encontrarme bien.’

Te han hecho analíticas o pruebas digestivas y los resultados están dentro de la normalidad, pero tú sigues teniendo hinchazón, gases, molestias o cambios en el tránsito.

Y empiezas a preguntarte qué más puedes hacer si las pruebas no explican cómo te encuentras.

Que las pruebas estén dentro de la normalidad no significa que tus molestias no estén afectando a tu día a día.

En consulta revisamos tu alimentación, síntomas, hábitos y evolución para valorar qué cambios pueden ayudarte, complementando el seguimiento médico cuando sea necesario.

‘Que las pruebas estén dentro de la normalidad no significa que tus molestias no estén afectando a tu día a día.’

En consulta revisamos tu alimentación, síntomas, hábitos y evolución para valorar qué cambios pueden ayudarte, complementando el seguimiento médico cuando sea necesario.

‘Todo me hincha y ya no sé qué comer.’

Empiezas el día relativamente bien, pero según pasan las horas aparecen la hinchazón, los gases o la sensación de pesadez.

Puede que termines de comer y enseguida notes la barriga más hinchada, pesadez o malestar, o que al final del día notes mucha más hinchazón que al empezar.

Has probado a quitar alimentos, cambiar lo que desayunas, reducir gluten, lácteos o FODMAP… pero sigues sin tener claro qué te está sentando mal ni qué necesitas realmente.

En consulta buscamos entender qué puede estar influyendo y qué cambios tienen sentido en tu caso, sin restringir más de lo necesario.‍ ‍

‘Cada vez como menos cosas.’

Empezaste eliminando uno o dos alimentos porque te sentaban mal. Después fueron otros.

Y llega un momento en el que tu alimentación es cada vez más limitada, pero no necesariamente te encuentras mejor.

Aquí no se trata de seguir quitando alimentos, sino de valorar qué restricciones tienen sentido y, cuando sea posible, recuperar variedad de forma progresiva.

‘¿Y si además quieres perder peso?.’

Los síntomas digestivos no siempre son lo único que quieres trabajar.

También podemos adaptar la alimentación si quieres perder grasa o mejorar tu composición corporal, sin dejar de tener en cuenta cómo te encuentras a nivel digestivo.

Si estás atravesando una etapa como la perimenopausia o menopausia, o existen otras circunstancias de salud que debamos tener en cuenta, adaptaremos el proceso a tu situación.

‘Cuando es necesario, trabajamos de forma coordinada.’

Hay situaciones en las que el proceso puede necesitar el apoyo de otros profesionales.

Cuando el caso lo requiere, puedo trabajar de forma coordinada con médicos y una psicóloga, para que el acompañamiento nutricional se integre con el resto de tu atención.

¿Te has reconocido en alguna de estas situaciones?

No necesitas saber exactamente qué te ocurre para escribirme.

Cuéntame brevemente qué síntomas tienes, desde cuándo y qué has probado hasta ahora.

Te explicaré cómo trabajo y si este acompañamiento puede encajar contigo.

¡Da el primer paso!